jueves, 29 de septiembre de 2011

El boxeo en México y Sinaloa, sin sueños olímpicos



El boxeo profesional ha pervertido el deporte amateur, gobiernos y televisoras tienen un alto grado de responsabilidad.

 A nivel local, el Comité Estatal y los comités municipales de boxeo, así como los gimnasios de esa disciplina que cuenta la Universidad Autónoma de Sinaloa, a excepción del que se ubica en Eldorado, se encuentran sin rumbo.

Roque Guerrero Barraza

El 13 de septiembre último se anunció con bombo y platillo el torneo de los barrios de boxeo amateur a iniciarse tentativamente el  15 de Octubre. En conferencia de prensa celebrada en lujoso restaurante de Culiacán, estuvieron presentes autoridades estatales y municipales del deporte en Sinaloa, tales como el Director del ISDE, Armando “Kory” Leyson, y del IMDEC, Ramón Mora, y directivos del Centro de Alto Rendimiento de Culiacán, de los comités de boxeo amateur de municipios como Mazatlán, Culiacán, Guamúchil, Guasave y Mochis, y desde luego miembros del comité organizador de un conocido medio de prensa local que ya tiene 27 años realizando el evento.

También hizo acto de presencia el único boxeador amateur que ha tenido trascendencia en Sinaloa: el triple campeón de Olimpiada Nacional Alejandro Bodart, pero se extrañó la presencia de Melisa Esquivel, a quien se le considera la primera boxeadora sinaloense ganadora de una medalla de oro en esta disciplina.

No faltaron en cambio algunos boxeadores profesionales como Saúl Román, ex campeón nacional Welter, Ricardo “Pelón” Domínguez, ex campeón nacional Ligero y campeón Azteca, y la “Baby” Quintero, ex campeona nacional mini mosca; además de conocidos entrenadores como Jesús Aispuro León, Moy Cota, Miguel Molleda, Rodolfo Chávez, Chuyin López, "Bull Terrier" Soberanes, Roberto Duarte, Marco Antonio Santos, José Luis "Chapito" Velarde, Martín torres, Leonardo "Chino" Bermúdez y Manuel Mercado, entre otros.

Llama poderosamente la atención que en los discurso de la declaratoria oficial de Apertura de dicho torneo de box, por parte de las autoridades del deporte estatal, se puso como ejemplo para los pugilistas amateurs a sus homólogos profesionales que estaban presentes en la conferencia de prensa; y se dijo que dichos profesionales fueron campeones de los torneos de los barrios en sus inicios y esto es correcto, ya que grandes luminarias del boxeo profesional fueron campeonas en estos torneos, trayecto casi obligatorio para cualquier joven que sueñe con ser boxeador profesional.

Pero el hecho de que ninguna autoridad oficial, llámese ISDE, como tampoco los organizadores del medio de prensa local  hayan siquiera hecho una referencia o insinuación a darle continuidad a la carrera amateur de los que salgan campeones es, para los enterados del boxeo amateur, preocupante y desalentador; más aún cuando a las autoridades deportivas mencionadas ni les pasa por la mente reseñarles a los que se inician los grandes logros que tuvieron boxeadores amateurs mexicanos y que pusieron en alto el nombre de nuestro país a nivel internacional. Más bien existe la tendencia a, y la intención de, incitar a los jóvenes boxeadores a tomar estos torneos como requisito de experiencia hacia un debut profesional, no como un compromiso cívico o patriótico de representar al municipio, al estado o al país, como sucede en otras naciones independientemente del sistema de gobierno que las rija, de lo que hay muchos botones de muestra.

Nulas estadísticas
Las comisiones estatales del boxeo amateur, así como los comités municipales no llevan un verdadero registro del record de cada boxeador, porque en realidad solo están ahí nombrados al vapor y porque no hay ningún incentivo para ellos y están sólo como voluntarios, haciendo lo que pueden porque les gusta el boxeo, lo cual propicia que se den regularmente combates de principiantes contra fogueados en más de 50 peleas, causando desmotivación al principiante que con justa razón ya no vuelve a calzarse los guantes.

Ésto se ha convertido en un círculo vicioso, ya que el “ganador” es realzado en primera plana como promesa o porque simplemente es pupilo de un entrenador que le es simpático al “crítico”. y no hay verdaderos críticos de este deporte en los medios de comunicación de nuestra Entidad, dicho esto sin pretensiones ni agravios, ni los catalogados como campeones lo son en realidad, ya que con tanto descontrol es muy raro ver un campeón genuino.

Quien pega de gritos ante todo esto, inmediatamente es "mayoriteado", por lo que es casi imposible que esto cambie. A ninguna autoridad deportiva le importa realmente meter las manos en el asunto, porque no está el boxeo amateur entre sus prioridades ni ambiciones cívicas ni patrióticas y además porque son neófitos en la materia. No tienen el perfil ni los asesores idóneos en el asunto.

Garbanzos de libra
Alejandro Bodart, actualmente máximo exponente del boxeo aficionado en nuestro Estado, gracias al apoyo merecido que recibe de la Universidad Autónoma de Sinaloa y del ISDE afortunadamente continúa como amateur, si bien desde hace 2 años promotores profesionales le han venido coqueteando para que debute profesionalmente.

Habría que preguntarles a las autoridades deportivas en la materia cuántos Bodarts no se han quedado en el camino por falta de apoyo material.

No dudo de que este nuevo Torneo de los Barrios de box amateur sea un gran esfuerzo de las autoridades deportivas de Sinaloa y del medio impreso que lo ha patrocinado por más de 27 años, ni de que lo hacen por un compromiso social genuino de fomento al deporte. Es innegable que lleva muy buenas intenciones. Sin embargo, los éxitos aquí y en China no se producen solamente con esos ingredientes, y también dependen de los objetivos y de los sueños que se tengan en la materia.

Mal hacen los involucrados en este deporte en no mencionarles a los jóvenes los grandes logros que tuvieron boxeadores amateurs mexicanos y que pusieron en alto el nombre de nuestro país a nivel de juegos olímpicos y en no ponerles como ejemplo las hazañas logradas por este país entre los años 60’s y los 80’s en el boxeo amateur. Es obvio que los promotores deportivos actuales ignoran que en 1964 México conquistó 2 medallas olímpicas en esta disciplina en Tokio, Japón. Antonio Roldan obtuvo una de Oro en peso pluma, convirtiéndose en el primer mexicano en obtener un título mundial olímpico; y Juan Favila Mendoza obtuvo la de bronce en peso gallo.

En los Juegos Olímpicos de 1968, celebrados en México, nuestro boxeo conquistó 2 medallas de bronce. Una en peso completo por el pugilista Joaquín Rocha, y otra en gallo conquistada por Agustín Zaragoza. Pero con el transcurso del tiempo estos nombres prácticamente han desaparecido, porque simplemente a ninguna autoridad deportiva en México le interesa realzar el boxeo amateur porque el honor y el patriotismo deportivos están siendo condicionados a caprichos e intereses de unos cuantos que sólo persiguen el lucro.

Grandes logros olímpicos
No obstante, la medalla de oro de Antonio Roldan no la olvidamos quienes queremos el boxeo aficionado; y mucho menos (lo digo por ser más reciente) el campeonato mundial olímpico logrado en peso mosca por Ricardo Delgado y la medalla de Plata obtenida en peso gallo por el no menos grande Alfonso Zamora, en los Juegos Olímpicos celebrados en 1972 en Múnich, Alemania, cuando se dio aquella crisis con atletas secuestrados por terroristas.

Ambos boxeadores olímpicos mexicanos incursionaron en el boxeo profesional, pero quien más brilló fue Alfonso Zamora al conquistar el campeonato mundial gallo y realizar  cuatro defensas del mismo, perdiéndolo ante su compatriota y compañero de establo Carlos Zárate, en la famosa pelea de las Zetas, por los apellidos de ambos.
Alfonso Zamora conquistó la Plata olímpica y no el Oro por el hecho de comerse un hot dog antes del pesaje en Alemania, ya que no dio el peso mosca, división donde los expertos y fanáticos mexicanos sabían que iba por la máxima presea, y tuvo que pelear en gallo. Aun así, el “Dado de Tlatelolco” se convirtió en un icono en el deporte del boxeo amateur en México.

Ricardo Delgado, en el terreno profesional también fue estrella y conquistó el campeonato nacional mosca en una época en la que ser campeón nacional era el equivalente a ser ahora una o más veces campeón mundial, lo que por cierto está muy de moda. Delgado perdió su título nacional ante Manuel “Cochul” Montiel, papá y entrenador del 3 veces campeón mundial Fernando “Cochulito” Montiel.

Genaro León, único sinaloense en olimpiada
En 1976, en los Juegos Olímpicos de Montreal, Canadá,  Juan Paredes conquistó el bronce en pluma y en 1984, en los olímpicos de los Ángeles, participó Genaro León sin obtener medalla, pero adquiriendo el honor de ser hasta hoy el único sinaloense en asistir a un evento de este tipo.

Fue el méxicoamericano Héctor López quien en esa olimpiada nos dio satisfacción, aunque representando a Estados Unidos, obteniendo la Plata en peso gallo. Cuatro años después, en Seúl 1988, Mario Gonzales Lugo obtuvo el Bronce y el arizonense Michael Carvajal ganó Plata al ser despojado del Oro en uno de los peores robos que recuerde de Juegos Olímpicos. Para ir a Seúl, Michael Carvajal tuvo que pedir ayuda boteando casa por casa de sus vecinos del barrio Garfield en Phoenix, Arizona, y como profesional alcanzó la inmortalidad al ser el primer campeón mundial mini mosca en cobrar un millón de dólares por una pelea. Obtuvo el mote de "Manitas de piedra".

Ya en los Olímpicos de Barcelona 92, Oscar de la Hoya se pintó de oro y aunque representó a los Estados Unidos al dar la vuelta olímpica lo hizo con la bandera mexicana en una de sus manos y la de las barras y las estrellas en la otra, lo que causó el enojo de muchos críticos estadounidenses. La hazaña la logró Oscar días después de que muriera su madre en los Ángeles, mientras él se encontraba en Barcelona.

En Atlanta 96 ningún boxeador de sangre mexicana logró medalla, pero en Sídney 2000 Cristian Bejarano logró conquistar el Bronce, pero José Luis Certuches se vino con las manos vacías.

La crisis del boxeo olímpico ha aumentado en las últimas justas olímpicas de 2004 y 2008 y sólo tenemos la esperanza de que el sonorense Jorge Valdez en los 60 kgs pueda emular las hazañas de los boxeadores mexicanos o méxicoamericanos que ya mencioné, cuando asista a los olímpicos de Londres, Inglaterra.

Las autoridades deportivas de Sinaloa y de México deberían poner como ejemplos ante los noveles pugilistas amateur a estos íconos del deporte, que tanta gloria le han dado a nuestro país. Pero con la situación que prevalece en el boxeo local, pensar que uno de estos actores de los torneos de los barrios llegue a una justa olímpica en estas condiciones, prácticamente es como querer tumbar la luna a pedradas.